Los chicos se acercaron a nosotras. Cada uno nos saludó,
pero antes de presentármelos fueron a saludar a sus madres. Nuestras madres se
despidieron de nosotros y se fueron.
-A ver. Alicia, ven. –Voy al lado de Niall– Empiezo a presentar.
Liam, Alicia; Alicia, Liam.
-Encantado. –Me abraza.
-Lo mismo digo.
-Te hemos echado de menos. –Me susurra en el oído. Le abrazo
más fuerte. Me separo.
-Él es Zayn. –Dice Niall.
-Cuánto tiempo. –Me abraza.
-Sí… -Susurro. Me separo.
-Harry. –Dice Niall.
-Hola Flor. –Me abraza con cariño.
-Hola Hazza. –Se
separa de mí.
-¿Có… Cómo me has llamado?
-Hazza, así era como te llamábamos, ¿no? –Dije dudosa.
-Sí… -Dijo con una voz de sorpresa y me volvió a abrazar. Me
separo.
-Y por último, pero no menos importante… ¡Louis! –Hace una
reverencia.
-Calla idiota, encantado Alicia. –Me abraza.
-Hola Louis. –Me abraza con más fuerza. Le abrazo con
cariño.
-Increíble… -Dijeron los 5 chicos a la vez.
-Chicos, yo me tengo que ir…
-Pero si son las 22:14. –Dijo Judith.
-Lo sé, pero mañana hay instituto, recuerda.
-Es verdad. –Dijo Susan.
-Bueno, pues nosotros nos vamos. –Dijo Liam refiriéndose a
Judith y a él.
-Y nosotros. –Susan y Louis.
Me despido de cada uno con dos besos en la mejilla.
-Alicia, me voy contigo. –Dijo Niall.
-Vale, adiós chicos.
-Adiós tortolitos. –Hicimos como si no lo hubiésemos
escuchado. Llevábamos media camino y no habíamos dicho nada.
-Cantas genial. –Dije para romper el silencio.
-Gracias. ¿Te han gustado las canciones?
-Me han encantado. Son preciosas. No sabía yo que dentro de
tu cabeza había letras de canciones tan buenas.
-Bueno, como cada artista, tengo una musa. Que hace que me
inspire para escribir. –Me ‘da’ un empujón con el hombro.
-Dime.
-¿Cómo te has podido acordar del mote de Harry?
-No sé, se me vino a la cabeza, ¿es algo malo acordarme?
-No, es que… es... raro…
-¿Raro? ¿Por qué?
-Emss… Es que –Aclaró su garganta– como hace tanto que no
les ves…
-Ya… Seguro… Bueno, llegamos.
-Síp. Oye.
-¿Sí? –“¿Por fin? ¿Te
vas a lanzar?”-pensé. Suspira.
-Nada, déjalo. Nos vemos mañana. –Me abraza.
-Ah, sí, claro. –Dije desilusionada– Buenas no –Me calló con
un beso.
-Buenas noches. –Se fue mientras que yo seguía parada en el
sitio.
Busqué mis llaves y entré, mi madre todavía no había
llegado. Subí a mi habitación, cogí mi pijama y me cambié. Abrí la ventana y me
asomé, “Me pregunto de quién será esa ventana”-pensé. Me puse con el ordenador,
skype, una video-llamada. Jaime. La
cojo.
-Hola Alicia.
-Hola Jaime.
-¿Qué tal?
-Cansada, aquí son las 23:05, ¿y tú?
-Bien, echándote de menos.
-Jaime. Mira me alegro de que estés bien. Pero entiende que
esto no va a funcionar… –Dije sintiéndome fatal.
-No lo sabes, vamos a intentarlo.
-No. Nos separan 1.900km. Jaime, sé que hay un montón de
chicas detrás de ti. –Dije con un hilo de voz– Soporté muchas cosas cuándo
estaba contigo. Y tú hacías oídos sordos, ¿de qué vas?
-Shh… Eh. Tranquila. Ya sabes que lo hacía para ayudarte.
-¿AYUDARME? –Dije subiendo la voz y con un hilo de voz– Lo
único que hacías era que yo estuviese mal. No sé ni cómo pudimos estar tanto
tiempo juntos.
-Es verdad… Te engañaba todos los días. –Mi corazón hecho
pedazos.
-Cabrón… –Estaba llorando– ¡TE ODIO!
-SI DESDE EL PRINCIPIO HUBIERAS HECHO LO QUE YO QUERÍA. –Él
gritaba. La luz de la ventana del frente se encendió.
-YO NO SOY NINGUNA PUTA, PARA PUTA TUS AMIGUITAS.
GILIPOLLAS.
-MEJORES QUE TÚ ERAN. Bueno son.
-Cabrón… Eres un gilipollas. ¿PARA ESTO QUERÍAS HACER UNA
VIDEO-LLAMADA CONMIGO?
-No pensaba que te pondrías así.
-Ah, ¿no? ¿Cómo pensabas que me iba a poner? ¿A dar saltos
de alegría al saber que mi novio me engañaba? –Dije irónicamente. Elevando la
voz. Suena mi móvil– Déjalo. Hasta nunca. –Cerré la video-llamada.
Cojo el móvil. “Niall”.
Tiro el móvil contra la cama. Me tiró a la cama llorando. Boca abajo. Me pongo
de lado mirando hacia la ventana, veo a una persona en la casa del frente,
llama a alguien. Mi móvil suena. “Niall”.
Cuelgo. Me siento en la cama, me seco algunas lágrimas. Me levanto y echo las
cortinas. Se oye la puerta y las llaves de mi madre. Me tumbo en la cama.
-Mamá. –La oigo andar por el pasillo. La llamo.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?
-Por todo mamá… Jaime me ha llamado y me ha dicho que me
engañaba, todos los días… Luego está Niall… Y los chicos… No les recuerdo, solo
me acuerdo del mote de Harry y cuándo le llamé “Hazza” todos me miraron con
cara rara.
-Alicia… Lo siento por lo de Jaime.
-Olvídalo… –Me sequé algunas lágrimas.
-Y sobre lo de los chicos que no te acuerdas de ellos… Lo
hablamos mañana si quieres… Ya son las 00:00 y tienes que madrugar. –Puse cara
de asco– Sí, mañana tienes que ir al instituto, queda apenas un mes de clase.
-Bff… Vale. Mañana cuándo comamos hablamos. Buenas noches.
-Buenas noches cielo. –Me da un beso en la frente.
Mi móvil vuelve a sonar. “Niall”. Cuelgo.
Le envío un mensaje:
“Hablamos mañana”
“Bueno, vale, te
quiero.
De: Niall”
No hay comentarios:
Publicar un comentario