*Bip bip* *Bip bip*
*Bip bip*
Las 6:30 de la mañana. Mi madre viene por la puerta de mi
cuarto.
-Alicia, despierta, nos tenemos que preparar e irnos a
Madrid para coger el avión. –Me sacudía. No puse pegas y me levante. Por
cierto, se me olvidó decirlo. Vivo en Ciudad Real.
-Buenos días, mamá. Mi maleta ya está lista, me ducho, me
despido de Alberto y de Víctor y nos
vamos. –Ya me despedí de mis amigas y amigos ayer por la tarde, no lloré más en
mi vida. Me hicieron una despedida, regalos y pancartas.
-Alicia, no le llames Víctor, llámale “papá”, sigue siendo
tu padre.
-Vale, perdón mamá. –Quería acabar con esta absurda
conversación ya.
A veces me arrepiento sobre como contesto a mi madre. Creo que
ella piensa que le hablo así por su separación, pero no es así. Soy borde por
naturaleza. Me metí en el baño y me duché. Al salir del baño mi hermano y mi
padre, ya se habían levantado y mi madre desayunado. Me despedí de ambos y mi
madre y yo pusimos rumbo a Madrid.
En el viaje a Madrid yo me la pasé cantando todas las
canciones qué ponían en la radio, me encanta la música. El viaje a Madrid
fueron 2 horas. Esperamos en el aeropuerto hora y media para poder subir al
avión. El viaje en avión se me pasó volando. Cogimos un taxi que nos llevó a
nuestra nueva casa.
2 habitaciones, en el piso de arriba; 1 sala de música, en
el piso de arriba; 2 baños, uno en el piso de arriba y otro en el de abajo;
cocina, salón y jardín. Perfecta. Deshicimos las maletas, las cajas, ordenamos
absolutamente todo y limpiamos la casa.
Mi madre quiso ir a visitar a sus padres y a sus
hermanas/os. Yo quise quedarme en casa para hablar con mis amigas.
“Vídeollamada con Sonia. –Sonia era mi mejor amiga, nos
conocíamos desde el instituto, pero la considero mi mejor amiga.
-Hola Sonia.
-¡¡¡ALICIA!!! ¿Qué tal el viaje? ¿Cansada? ¿Qué tal la casa?
Dios mío, pero mírate la cara, pareces muy cansada. –Yo estaba riéndome.
-Bien. Un poco. Perfecta. ¿Qué tal por allí? –Dije ignorando
lo último.
-Ayer bien, hoy mal, te has ido…
-Sonia, por favor, deja el tema. Volveremos a vernos, pero
sin una pantalla de por medio.
-Ya lo sé, pero, ¿cuándo?
-Espero que pronto… Mira, aquí ya son las 22:00 pasadas y
estoy muy cansada, lo siento pero me voy a dormir. Hablamos mañana, te quiero. –Dije
saludándole con la mano y mandándole un beso.
-Vale, que descanses. Yo también te quiero y te echo de
menos.
-Y yo a ti Sonia. –Desconectar.”
Quería hablar con ella para levantarme el ánimo, pero me ha
empeorado. Quería reírme, no deprimirme por tenerla a 1.900km.
Bajé a la cocina a ver si había preparado algo de comer mi
madre –Se llama Louise, pero la llamo Lou-. Nada. Salí al jardín. Era
precioso. Estaba vallado. A la izquierda había otra casa. Ahí vivía mi mejor amigo de cuando vivía aquí. Me pregunto si seguirá viviendo aquí.
Me encantaban este tipo de casas. Me tumbé en una de las
tumbonas a escuchar música relajante leyendo un libro “Living the dream”. Las
23:06. Miré mi móvil. 483 mensajes.
Todos eran tipo “Todas te echamos de
menos”, “Te queremos Alicia”. Pero hubo un mensaje que me marcó, eran de
mi, recientemente, ex-novio, eran de Jaime, decían así: “Alicia, te echo de menos, te quiero que no se te olvide nunca”. ¿Por
qué c*ño me tiene que mandar esto? ¿No ve que lo hace más difícil? Yo solo
quiero olvidarle, esto no va a funcionar. Solo de recordarle a él y todo los
momentos juntos me puse a llorar en la tumbona. Me fui a mi habitación, lo
único que quiero ahora es dormir.


No hay comentarios:
Publicar un comentario